Javier
Javier camina entre la vegetación seca con su azada al hombro. Su ropa de trabajo refleja el uso diario, el contacto con la tierra. La imagen en blanco y negro resalta texturas y formas, centrándose en la rutina del campo, en un paisaje marcado por la sequía.
Tomé esta foto en La Ligua, en noviembre de 2015. Javier, mi cuñado, llevó su conocimiento a la tierra, integrando la experiencia del campo con una mirada reflexiva. Su vida transcurre entre surcos y cultivos, en una zona donde la escasez de agua ha sido una constante durante más de una década.
Lo que me llamó la atención al hacer la foto fue la combinación de elementos: la vestimenta gastada por el uso diario, la forma en que el machete descansa sobre su hombro y la vegetación que lo rodea. Opté por el blanco y negro para enfatizar los contrastes y texturas del lugar, sin dramatizar la escena, solo resaltando los detalles.
La fotografía captura un instante cotidiano: alguien que trabaja la tierra con dedicación, en un entorno donde cada día es un reto y, al mismo tiempo, una forma de vida.